Blog

La piel es nuestra inseparable compañera de viaje a lo largo de la vida y, si queremos disfrutar de ella, sana y bonita, hemos de cuidarla adecuadamente. Sobre este órgano vivo en constante cambio, el paso del tiempo va dejando huellas inexorables y, por ello, los cuidados han de ir adaptándose a sus nuevas necesidades. La crema que usabas a los quince años con toda seguridad no será de utilidad a tus 50. Cada piel necesita unos cuidados diferentes, dependiendo de si es seca, grasa, mixta o normal y de si padece alguno de los problemas más habituales: sensibilidad, acné, atonía muscular, deshidratación, desnutrición, falta de oxigenación o envejecimiento prematuro. Además, son muchos los condicionantes de nuestra forma de vida que contribuyen a generar una falta de equilibrio metabólico que afecta al estado de la piel: contaminación medioambiental, falta de descanso o el uso de cosméticos agresivos o poco apropiados ponen en peligro nuestra imagen. La mejor herramienta de la que disponemos para contrarrestar estos efectos nocivos es la cosmética natural.

La piel seca carece de sebum suficiente, y sus reservas hídricas son mínimas e inconstantes. Se caracteriza por su falta de brillo, poros finos y tendencia a la descamación. Las claves para mantenerla bonita son hidratación, nutrición y protección. Las cremas hidratantes son sus imprescindibles fuentes de juventud y vitalidad. Pero ¡atención!, no sirve cualquier hidratante, tu piel necesita lo mejor. La cosmética ecológica nos ofrece fórmulas a base de principios activos de origen natural, carentes de conservantes, emulgentes, perfumes y colorantes químicos que tienen la capacidad necesaria para retener las moléculas de agua y formar una invisible película protectora, capaz de evitar la evaporación de líquidos con el contacto del aire, además de mantener su elasticidad. Es el tipo de piel que más necesita eliminar las células muertas mediante una exfoliación periódica. Su acumulación dificulta una correcta oxigenación, repercutiendo negativamente en el grado de hidratación. Un peeling devuelve la transparencia, dejando la piel más suave y tersa.

A pesar de utilizar una buena crema hidratante algunas pieles siguen teniendo esa desagradable sensación de tirantez, que no es otra cosa, que un aviso de que necesita más cantidad de agua. Cuando las reservas hídricas son insuficientes es necesario hacer uso de los llamados serums y de los tratamientos intensivos para reconstruir el equilibrio hídrico y dar sensación de bienestar y confort. El suero nunca debe de sustituir a una crema y ha de aplicarse sobre una piel en perfectas condiciones de higiene.

Las pieles grasas suelen tener un tono brillante y casi siempre van acompañadas de poros dilatados. Cuando la producción de grasa es excesiva y los cuidados escasos o inapropiados, suelen aparecer espinillas y comedones. Necesita cosméticos sebo-reguladores, que a la vez hidraten y protejan. Es importantísimo efectuar, a diario, una correcta limpieza. La humedad en contacto con el exterior se evapora, pero el sedimento queda depositado sobre la superficie, creando cúmulos de polución, restos de maquillaje, y células muertas que pueden ocasionar serios problemas cutáneos. Se debe llevar a cabo una rutina de belleza constante, que incluya limpieza, hidratación y protección, así como desarrollar hábitos alimenticios sanos. Es preferible optar por la cosmética natural, evitando el uso de jabones antibacterianos, demasiado abrasivos, que pueden secar antes las lesiones del acné, pero como contrapartida irritan y desequilibran la epidermis.

La piel sensible se manifiesta en un tanto por ciento muy elevado de personas, y en muchos casos no recibe el tratamiento apropiado. Presenta rojeces cutáneas, es decir, dilatación anormal en los capilares sanguíneos. Es muy frágil, vulnerable y reacciona exacerbadamente a los factores externos y a los cosméticos químicos elaborados con derivados de la silicona, aceites minerales y excipientes de origen no natural.  Si no se cuida de manera adecuada, envejece prematuramente. Como contrapartida, son pieles finas, transparentes y muy bellas. Es reactiva a muchos cosméticos, por ello, necesita cosmética formulada principalmente con componentes vegetales, carentes de conservantes artificiales, colorantes o perfumes sintéticos.            

El proceso de envejecimiento cutáneo es imparable, sin embargo, podemos ralentizarlo siguiendo unos cuidados básicos y apropiados. La resistencia a los radicales libres disminuye con la edad. A través de la cosmética podemos ayudar a neutralizar esas reacciones bioquímicas que producen ese daño oxidativo. Con el transcurrir del tiempo las glándulas encargadas de la producción de colágeno y elastina natural se vuelven progresivamente más perezosas y aparecen las temidas arrugas. Las glándulas sebáceas producen menos aceite a medida que uno envejece y el deterioro de un nivel óptimo de nutrición desencadena una serie de factores que influyen determinantemente en el envejecimiento cutáneo. El tono se apaga; la membrana celular pierde fluidez; se disipa parte de la película hidrolipídica y la piel se fragiliza, afectándole más cualquier agente externo negativo. Con el envejecimiento los cambios en el tejido conectivo reducen la elasticidad y se incrementa el riesgo de que se produzcan lesiones cutáneas. Es el momento de utilizar fórmulas intensivas que ayuden a renovar, reparar y fortalecer la piel madura. La biocosmética nos ofrece formulas remineralizantes, vivificantes y revitalizantes. Cócteles de vitaminas provenientes del reino vegetal, capaces de satisfacer las carencias vitamínicas que pudiera presentar la piel.

Sea cual sea tu tipo de piel, recuerda que el descanso se refleja en tu rostro. Intenta dormir un mínimo de ocho horas. Mantén una dieta variada y equilibrada. La fruta debe de ser uno de tus principales aliados para luchar contra el envejecimiento. Bebe un mínimo de dos litros de agua al día. El deporte es excelente para oxigenar las células. Una piel sana deja entrever que existe un equilibrio emocional y una actitud mental positiva. La relajación física y psíquica es imprescindible para disfrutar de una piel bonita.

 

Maripi Gadet

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información.